El parque de viviendas de Catarroja refleja su doble identidad: las tradicionales casas de pueblo en el casco antiguo, muchas con la planta baja directamente sobre el terreno, y las construcciones más recientes de los ensanches. Esta dualidad comparte un desafío constante: la elevada humedad ambiental procedente del Parque Natural de la Albufera. En las edificaciones antiguas, este factor se manifiesta a menudo como humedad por capilaridad, que asciende por los muros y degrada revocos, carpinterías y cimientos. En los pisos más modernos, una mayor estanqueidad puede generar problemas de condensación si los sistemas de ventilación no son adecuados. Por ello, cualquier intervención en Catarroja, desde una reforma integral hasta la reparación de una avería, exige un conocimiento profundo de los materiales y técnicas de impermeabilización y aislamiento que mejor se comportan en este microclima. Un profesional local no solo repara el daño visible, sino que diagnostica la causa para prevenir futuros problemas, garantizando la durabilidad y salubridad de la vivienda.
